Tengo que ponerme al día con el blog, llamar a tres de amigas A.B., I.T. y M.N, tengo que ir al médico, a la peluquería y a una cita que espero sea importante... O por lo menos cambie un poquito el rumbo de cierta cosa.
Necesito toda la energía positiva posible, porque estoy segura que la necesitaré. Y tengo que tener la mente muy despejada y clara para cierto asunto.
Sé que tendría que hablar un poco más, últimamente sólo me apetece estar en silencio y escuchar alguna que otra canción especial.

M.M. tuvo un accidente de trabajo, sé que son gajes del oficio, pero digamos que su oficio puede llegar a ser bastante peligroso.
Por la noche estuvimos varias horas hablando de cosas tristes, muy tristes, al final lloré, no por mí por supuesto. Lloré al darme cuenta de lo que puede llegar a sufrir una persona, y cuando digo sufrir lo digo en mayúsculas. Lloré por la injusticia de este mundo, pues este mundo tiene que tener humor negro seguramente, humor alemán como diría mi amiga I. (alemana claro). A este mundo le debe hacer gracia mofarse de los más débiles, de los más solitarios o necesitados. No merece que muchas buenas personas lo transiten arrastrando su pena, esas personas deberían tener un lugar en el que el que las palabras sufrir, pena, dolor, soledad, angustia, duda, llanto, desamparo, aislamiento, etcétera no existieran.
Ayer fue un ... (iba a poner mal, pero no lo pongo) día.
Estoy deseando que lleguen los días de descanso para ir a T., me gustaría que fuese pronto, se me está haciendo eterno. Hay que desconectar ya y cargar las pilas.
Como decía el chiste: "Dios dame paciencia, pero dámela ya"


No nos confundamos, la gente que tenemos
pedazos, se me rompió un vaso en la mano, L. V. 





