Sólo Dios sabe cuanto lucho por ser una persona positiva, por sonreír cada día, por poner siempre la otra mejilla a la vida... pero estoy cansada.

Estoy muy cansada, ya no alimento aquellas ilusiones que tenía hace apenas dos años por ejemplo y suelo pensar que no me importaría morir, que el mundo no me necesita para nada, que la gente me olvidaría pronto si es que no lo ha hecho ya.

Sólo hay dos cosas que me atan a este mundo M. M. y "mis niños"...

Creo que ya no tengo fuerzas para seguir con muchas cosas, tantas cosas se tuercen que me obligan a pensar que "hay algo o alguien" que se empeña en que yo no encuentre la felicidad o al menos sino la felicidad, la tranquilidad.

Aún sueño, pero me gustaría dormir, dormir eternamente.