Casi nunca me conecto con Internet ya, no tengo ganas de hacer nada, no tengo palabras. Llevo meses intentando levantar la cabeza, pero es difícil. Es complicado salir de la cama, empezar un nuevo día, tener ilusión, reír, estar ahí... Cuando hace dos semanas lo único que rondaba por mi cabeza era la palabra morir. No, no he pensado en dejar este mundo voluntariamente, pero pienso mucho en la muerte y pienso que sería un gran descanso para mí. Tal vez es egoísta por mi parte, pero es lo que siento.

Estoy cansada de empezar de cero cada vez que me dan las crisis, tengo mucha tristeza acumulada y yo sólo quiero sentirme bien. Los días se acortan y mis ganas de estar despierta también. Tengo más en común con las ancianas que con la gente de mi edad, me duele todo el cuerpo, sobre todo la espalda, estoy bastante cansada y me cuesta hasta caminar.

Este año se ha llevado a muchas personas ¿Por qué no a mí?