Hoy me ha pasado algo que me tiene un poco fuera de lugar. Hace tiempo que quise cambiar mi manera de ver la vida. Quise pensar que a todo el mundo le suceden cosas... Pero no puedo más con tantas casualidades. Y hoy no quiero pensar más, no puedo pensar más.

Esta tarde ha pasado algo que nunca me había pasado antes... Y gracias de "tres almas caritativas" ahora me encuentro que he tenido que subir esta noche la medicación. A veces me dan ganas de apartarme de una vez por todas del mundo, me dan ganas de volver a encerrarme y no salir, pero esta vez no quiero dejarles ganar.

¿Para qué mierda tengo que salir del puñetero caparazón? Para qué mientras paseo media horita sin caparazón pretendan robarme la razón...

Todas las mañanas me levanto con el propósito de ver el lado bueno de las cosas, me digo que estoy mejor que ayer, que pronto pasará. Pero cuesta, cuesta porque no pueden volver a darme la medicación que me sentó tan bien la última vez. Cuesta porque voy arrastrando los pies y encima me ponen piedras... Hoy me cuesta salir adelante, por mucho que yo ponga de mi parte, por mucho que me agarre a las paredes de mi pozo para poder sacar la cabeza de tanta oscuridad.


(Escrito el 07-07-09)