Llevo días sin poder publicar en el blog, por problemas con la contraseña y también me ha pasado lo mismo con el correo. Entraba ponía mis datos y nada, es como si no existiera. (Existir...)  Así, que pensé: "Si hay solución, pues ya se arreglara, no voy a estar esperando para nada" Y bueno, si no la había, tenía muy claro que no iba a volver a empezar. ¿Para qué? ¿Para quién? y ¿Por qué?
Me relaja escribir, siempre me ha relajado dejar que mis dedos vuelen por encima de las teclas. Preferiría que fuesen las de un piano, pero por el momento son las de otro tipo de teclado.

No quiero decir cómo lo estoy pasando últimamente, no quiero quejarme más, llega un momento que me cansa lo que me sucede... Si fuera algo que yo pudiese cambiar lo haría, pero es que no sé QUÉ TENGO QUE HACER y eso me bloquea. El tema se me está yendo de las manos y al mismo tiempo tiene que ver con las manos, vuelvo a tener temblores, pero sé que esta vez no están causados por la medicación, sino por el miedo.Pronto visitaré de nuevo al psiquiatra, sé que tengo que cambiar mi manera de pensar, sé que tengo que aprender porque me urge hacerlo. Cinco palabras de un sábado no tienen que afectarme hasta el miércoles. Nadie va a tener cuidado para no herirme, porque en el fondo creo que no se dan cuenta hasta que punto me hacen daño. Pienso que no lo saben... pero creo que si algunos lo supieran no cambiarían sus palabras. Lo sé, lo sé, me afecta porque no lo controlo, porque se supone que dejo que me afecte. Pero sólo Dios sabe que todos los días pongo de mi parte,  que busco el remedio de mil maneras, que (yhuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuumn N. también quiere escribir, es curioso las cosas que pueden llegar a escribir los gatos, por no decir las cosas que pueden hacer. Ya contaré más adelante lo que hizo B. el lunes) ahora sólo Dios sabe lo que iba a escribir...
¡Huy! ¡Huy! ¡Huy! Me acaban de aparecer dos ventanitas negras seguidas. Bienvenido virus, haz lo que te dé la gana, borra lo que quieras, lía lo que te apetezca, elimina lo que yo no soy capaz de eliminar y cuando termines te invito a un té.