No voy a pensar en lo que escribo, ni lo voy a revisar, solamente quiero descargar toda esta rabia que se me está acumulando dentro.

Estoy muy cabreada, estoy bastante dolida, pero sobre todo estoy desquiciada.
¿Parezco tonta verdad? No me importa, ya estoy acostumbrada a parecerlo.

No nos confundamos, la gente que tenemos trastornos mentales NO SOMOS IMBÉCILES, no somos gilipollas, nos enteramos de las cosas aunque parezca que somos fáciles de engañar... Puede que callemos por mucho tiempo, a veces para siempre; tal vez no decimos todo lo que sabemos de esos y a esos que se hacen llamar amigos, familiares o compañeros de camino porque percibimos el dolor de otra manera.

En mi caso en particular, callo por no herir a los demás mientras me carcomo desesperadamente por dentro. Conociendo por ejemplo esas cosas que han dicho a mis espaldas o las mentiras y las excusas verosímiles de las que después me doy cuenta que son sólo un sutil e invisible "apártate que hoy no te necesito"... Pero por suerte o por desgracia yo puedo ver esa frase invisible que no llegan a decirme y la siento en el estómago como si me hubiese tragado una bomba encendida. Y sí, en estos momentos ESTOY REVENTANDO.
Apártate que no te pille, porque hace varias semanas que tengo un mal día.

"Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa."
Jacinto Benavente