Hace poco le decía a una muy buena amiga, que quiero seguir con este blog ( si es que siempre me voy, pero al final regreso), pues por mucho que me niegue a mi misma, "esquizo" soy yo.

No sé, había pensado que si sacaba la palabra esquizo de mi vida, sacaría de algún modo la enfermedad, pero es que da la casualidad de que en los últimos días, desde que empezó el año, (en el mes de enero) he tenido lo que yo califico como ataques de rabia. Él último bastante fuerte... creo que el más fuerte y peligroso que he tenido en toda mi vida.

Así que aquí regreso, a descargar mis tormentas. ¡Y a resurgir de las cenizas como el Ave Fénix!