He tomado una decisión y esta vez no hay vuelta atrás. Este blog ha durado tres años y como el tiempo es relativo al final no sé si es mucho o poco. Lo único que sé es que he dejado demasiado escrito aquí y a veces me da la sensación de que lo que he dejado es, hablando en plata, mierda. La mayoría de veces he venido ha escribir cuando las cosas me han ido mal, cuando he estado triste, cuando me he sentido sola, cansada, malhumorada... Quizá ese es mi punto de vista, yo siempre veo todo lo peor de mi. Tal vez si no supiera que este blog es mío ¡Hasta me gustaría! Llevo bastante tiempo dándole vueltas a varios temas. Y es hora de cerrar etapas, de decir adiós a unas cuantas cosillas de mi vida. Tengo varias cosas que agradecerle a este blog, y de entre ellas, dos son las más importantes. Dos amigas de verdad dos amigas que me muestran del mundo aquello de lo que me oculté durante bastante tiempo.

Hoy el viento sopla y no ha dejado de llover. Ya no soy la misma que empezó este blog, ya no soy Esquizo aunque sigo siendo Sshh. Hay millones de blogs en el mundo, uno menos no se notará apenas.

Gracias a todos los que me habéis leído y un abrazo a todos aquellos que me habéis comentado.
¡Hasta siempre!