Llevo unos días que me dan unos jamacucos rarillos después de comer, yo todo se lo achaco a las pastillas, pero el psiquiatra me dijo que no creía que fueran las culpables, así que me ha enviado al médico de cabecera y ha pedido que me hagan unos análisis.Por lo que hasta que no tenga los resultados, paciencia y a aguantar.Y supongo que lo de estar tristona se debe al cambio de tiempo, al otoño.

Aunque yo prefiero no darle demasiada importancia. Creo que las cosas buenas son para embobarse en ellas y dejarlas revolotear por la cabeza, así todo se ve más favorable y el día se alegra, en cambio las cosas malas se deben comprimir al máximo y guardar en uno de esos cajoncitos olvidados de nuestra mente.