He pensado cerrar el blog definitivamente, pues cada vez actualizo y comento menos. Ya no me importan las visitas, nunca miro las estadísticas que llegan a mi correo semanalmente, simplemente las borro como si se tratase de cualquier tipo de publicidad.

Aunque todavía tengo mucho que decir, creo que sería una tontería abrir otro blog. Siempre me pasa lo mismo... Me escondo, huyo, regreso, me vuelvo a esconder, salgo huyendo, paso de puntillas por mi propio espacio. Y no sé porque lo hago.



Anoche M. N. me dijo que tendría que 'volver' a escribir... pero me siento tan pequeña y tan insignificante frente a una pantalla en blanco.

Hoy desde que me he levantado, no paro de darle vueltas al tema. Y voy a intentarlo. Me doy poco más de tres meses, unos 93 días para intentar sacar palabras de mi interior, el cual considero yermo de ideas. Si no me convenzo a final de año cerraré el blog.