Si yo fuese inventada, 'El ayudante del destripador de timbres' no hubiese muerto, aunque podría ser todo mentira y nada cambiaría lo que siento. El mundo es irreal muchas veces, pero no tanto como para ser inventada. O quizá la realidad es tan irónica que es más fácil ser real y parecer imaginario.
Pero si todo ha sido verdad ¡Qué estúpida soy!
Aunque si todo ha sido mentira ¡Qué cruel persona es la que escribe estas palabras!

Simplemente tú decides si soy real o imaginaria. No hay pros ni contras para ti, lo único que queda es el mismo dolor con el que empecé hace ya algún tiempo a escribir, el mismo vacío que sentía como persona, el mismo ejercicio inacabado para 'abrirse un poco a los demás'.

He suspendido, no sé tratar con las personas. Sigo teniendo problemas en las relaciones interpersonales (esa frase que tanto dicen los psiquiatras por no decir que no 'SABES/PUEDES' mantener una relación').

Hoy me he vuelto a caer del nido, ahora que tan acostumbrada estaba a no tener que darme porrazos. Es curioso, por mucho que me esconda de la gente, por muy poco que me relacione, por poquito que salga de casa... Siempre hay un huequecito por el que entra alguien y te hace tan feliz durante un tiempo. ¡Que cosas!, no hace falta salir de casa para tener que sufrir por haber metido la pata. Eso se puede hacer muy bien (y más si se es propensa como en este caso) gracias a los cables de teléfono.

A F. no le importa nada, él me dice a su manera que me acepta tal como soy, aunque no ande a cuatro patas como él. Ahora me mira y me da con esas uñas que tiene para llamar mi atención y que deje de escribir aquí de una santa vez y le haga caso. Me pide que le lancé su juguete y que me olvide de Internet.

Y eso es lo que voy a hacer.

Esquizo-Sshh