De repente una cree que ha decepcionado a
alguna persona y entonces lo peor es darse cuenta que ha sido todo por
una tontería, por dos tonterías, por cuatro palabras, por algunos
números.

Ojala se pudieran borrar determinados trazos de nuestro pasado, ojala se pudiera desaparecer sin dejar rastro, ojala nunca hubiese dejado
volar 'aquellas palabras'.



¿Qué pensará de mi? ¿Se dará cuenta de que fue una niñería estúpida? ¿Sabrá que era yo la que se ocultaba tras aquella máscara?
Creo que nunca lo sabré. Hace meses que me reconcome por dentro.
Las cosas buenas y sinceras ¿pesaran lo suficiente como para fenecer las cuentas de mi conciencia?
Que malo es sentir vergüenza y no poder desaparecer para siempre. Que triste es no saber si alguna vez supo que era yo. Que desagradable no
comprender de que tal vez sólo es algo que está en mi cabeza.