Sé que una depresión no es como una gripe, es un proceso lento y muchas veces parece que no tiene fin.
Reconozco que las depresiones han sido en mi vida puntos de partida y sorprendentemente los amigos se esfuman en esas ocasiones.

Esta vez, ha sido diferente, he descubierto que cuando una persona esta tan abajo como yo he estado, si alguien se acerca a brindar su amistad es totalmente sincera.

Hoy puedo dar las gracias a Dios por hacer entrar en mi vida a personas como M.M.,M.C. y P. y sobre todo por mantener a mi lado a M.M. sé que soy afortunada y que aunque no este inspirada para escribir y me sienta floja últimamente, puedo estar contenta.