Ya no estoy tan nerviosa como hace unos meses, sé que en parte es gracias al medicamento, en este caso al risperdal. La ansiedad ha aminorado, pero no se quiere ir, parece que mi estómago es un vacío o un enorme agujero. Hay días que no tengo ganas de hacer nada, ayer fue uno de esos, aun así hice algunas cosillas como fregar los platos, hacer el postre, fregar el suelo y las baldosas de la cocina y salí a la calle y anduve una distancia considerable. Tengo algunos efectos secundarios debidos a los medicamentos,entre otros mareos, temblores, cansancio, debilidad...aunque el más curioso no lo voy a escribir aquí, pero el peor de todos es que he engordado 7 kilos y los siete son retención de líquidos. (Me lo dijo la dietista) Yo que me había comprado un par de pantalones de los que llevaba enamorada un montón de tiempo, en fin he vuelto a mis socorridos tejanos y la verdad es que me siento "muy yo" con ellos.

Ahora me siento como los almendros, floreciendo contra el mal tiempo.