Hablé por teléfono con L.G. ¡en qué mala hora! lo único que ha hecho es echarme en cara que no hablase la semana pasada con F. ¡alucinante!

He plantado tubérculos y arreglado el romero.

He "saneado" un cajón. Para olvidar el tema de L.G. y a última hora de la tarde. L.V. se rié en mi cara de mí, me da un ataque de nervios y la insulto.  M.M. me defiende, habla con J. y al final termino jugando una partida de ajedrez a través del teléfono con E.J. y he jugado bien. He conseguido alejar el tema de L.V. de mi mente. E.J. no me perdona una en el tablero, cosa que me parece muy bien, he perdido un caballo y un alfil de mala manera en la primera partida, pero al final me he repuesto. La segunda partida me parecía que iba cazando moscas (yo) pero no lo he hecho tan mal, después de como estaba psicologicamente. (Y el medicamento) E.J. juega demasiado bien. Ahora M.M. me ha preparado huevos rellenos, pues se me había cerrado el estómago. Necesitaba contar esto, a modo de diario, de "mi tercer gran levantamiento".