Hoy empiezo a recuperarme de una fuerte recaída, digo hoy, pero ya llevo meses haciéndolo, noviembre y diciembre.

Pero hoy, regreso al blog y al correo, y es hoy por la siguiente razón: por algo tan sencillo como difícil. No tenía escritas las contraseñas, y la nueva medicación me ha borrado parte de mi información mental, por decirlo de una manera sencilla.

Ahora voy lenta, muy lenta, en un medio que exige velocidad, mucha velocidad. Por eso empezaré dando las gracias de corazón a una persona muy especial para mí (dejando a un lado las personas "físicas") a una tía como una casa que no se olvidó de mi, ni en Navidad, a una tía que me ha dejado un árbol para leer y el cual yo leo un 13 de enero, pero en el que veo el reflejo de nuestra amistad.

Gracias tita, tú no te olvidaste.

Iré respondiendo poco a poco, todo lo que se ha amontonado, iré poniendo en orden de nuevo mi vida. Y volveré a re-aprender todo lo que he creído olvidado. Todo, hasta la fase paranoica.

No es una cita, pero como si lo fuera:

Soy un pajarillo que no canto demasiado bien, al menos no escucho que canto bien, pero mi trozo de bosque me necesita. ¡Los que lo tienen que leer lo leen, los que lo tienen que comprender lo entienden!