He hablado con tres personas de mi familia sobre el mismo tema, cada una me ha dado una versión diferente, me he creído a las tres, pues me han dicho la verdad aunque con matices diferentes.

He llegado a la conclusión de que “la familia” es como una herida, al principio la cuidas y la tratas bien, pero cuando se va cerrando te olvidas de ella y al final tienes que rascarla para quitarte la costra, aunque casi siempre queda la cicatriz, entonces muchos optan por el maquillaje y otros por cortar por lo sano.