Últimamente estoy muy bien, hago yoga cuando me levanto y friego los platos por la noche. Y sigo sin entender mi cuerpo, esas substancias que van de un lado a otro cambiando mi humor y a veces también el de los demás, el de los que me rodean. Estoy contenta, me siento despejada, fuerte, alegre y positiva. Puede ser la dichosa dopamina, la posición del sol en verano o algo que no lograré saber nunca. Pero hoy, ahora me encuentro con ganas de todo. Y sé, que llegará el día, en el que sin darme cuenta será todo lo contrario. Me gustaría guardar un pedazo de mi estado de ánimo actual en una botella y taparla hasta que la necesite, aunque sé que es tan imposible como encerrar una llama y que siga dando luz.