No te imaginas la paz que me ha dado tu post, antes de leerlo veía las letras como a través de un cristal, se movían, algunas palabras se duplicaban y otras estaban borrosas. (Pues yo lloraba )Después de leer tu post, y sobretodo cuando he llegado al “gorila” he pensado que no es tan grave lo que me esta pasando, que sería peor si me hubiese sucedido mientras estoy dejando de fum….. eso que es tabú para Mmar.

Ahora lo único que quiero es desahogarme como sea , que no me pudra por dentro esta rabia y este odio. Por lo menos he sonreído, con lágrimas en la cara pero he sonreído leyendo el post de Mmar.Te he cogido mucho cariño, y te deseo mucha suerte en tu “dejar de eso”, ¡ojalá lo consigas!. Además también espero buenas noticias… de tu familiar (el martes ya le dieron los resultados ¿No?) Hoy me he levantado muy bien, pero me ha pasado algo (con la vecina “otra vez”) esa casa está maldita o algo así y estoy llorando sin parar,he hablado por teléfono con María para ver si me calmaba un poco, porque parecía que el corazón se me iba a salir del pecho. Nunca había notado tanto mi corazón, ni siquiera después de hacer “la milla” corriendo. Sigo pensando que me ven cara de tonta, de callada, de no decir nada y así se crecen. Estoy cansada, yo que intento pasar desapercibida y parecen buitres oliendo carroña,seguramente debo oler a “plato fuerte” para esas personas.

Estoy tan cansada, que me he empezado a plantear dos cosas

1-Coger un martillo y destrozarle todos los cristales de las ventanas, para que me insulte con razón.

2- Tener preparada una palangana con agua y lejía para cuando la vea pasar y echársela encima.

Ahora tengo una duda, no sé quién tendrá razón si Reugesem que decía “En la venganza, el débil es siempre el más feroz.” Que en este caso yo sería la débil. O Rochefoucauld que dijo “Vengarse de una ofensa es ponerse al nivel del enemigo: perdonarlo es colocarse sobre él.” Lo que pasa es que yo ya no quiero perdonar a esta gente. Ni uno ni otro me quedaré con la frase de Marco Aurelio “El verdadero modo de vengarse de un enemigo es no parecérsele.”

Entonces, ya me he vengado.