Siempre me ha parecido una desvergüenza descaradísima el “celebrar el día de San Valentín”. Nunca me han gustado las fechas que discriminan a unos tantos a favor de los bolsillos de cuatro súper hiper negocios y el egocentrismo disparado de parejas “pastelosas”, que tal vez se tiran de los pelos el resto del año. Es un día “racista” que a la larga no sirve para nada. El amor no tiene nada que ver con el 14 de febrero. Para ti por ejemplo.