Esta mañana sonó el despertador a las siete y media. Abrí los ojos, yo los abría y ellos se cerraban. Intenté engañarlos abriendo solamente el derecho, a veces lo hago ¡Dio resultado! En la ducha ya se abrieron los dos. Salimos de casa y empezó a llover, así que M.M. se dio la vuelta y regreso a casa para coger un paraguas grande para los dos.

Hoy no llevé los zapatos marrones, se quedaron durmiendo dentro de la zapatera ¡suerte que tienen algunos! Me puse las botas, me dan la seguridad que sólo los calzados con cordones saben proporcionarme. He llegado un poco tarde al médico, la enfermera de extracciones era un poco o bastante bruta. Llenar los tres botecitos se me ha hecho eterno. Me ha hecho daño, todavía me duele el brazo. El análisis estará dentro de dos semanas. Tengo ganas de saber muchas cosas… Esta tarde M.M. me "convenció" para hacer la siesta. (Me sientan fatal, y ahora no tengo sueño. ¡Normal!) Mañana (hoy) es San Valentín. No lo celebro, no necesito un día especial para celebrar nada. Esta noche hice un pastel, ¿De San Valentín? No, mío y del que lo comparta conmigo. Todo el año se pueden tener detalles, el tablón de anuncios que tengo junto al ordenador, da buena cuenta de ello. Tarjetas, notas, pequeños detalles que no esperaron un día concreto para nacer.