Mi vecina no es lesbiana, pero esta enamorada de Marie (Brizard), además es la amante de Tío Pepe, y sigue soñando con Pedro Ximénez y tirándole los trastos a un viejo, no sé si será un rey, ella llora gritando el nombre de Faustino I.

Lo de ayer: Ayer empecé a escribir esto. No lo terminé. Ahora está listo. Me duele el estómago, me tiemblan las manos. Tengo rabia y me pregunto porque soy así.

Una pequeña cosa negativa, un mínimo contratiempo, me hunde. Se alarga en el tiempo más de lo que debería.

Sé que son causas de esta enfermedad. Cuando todo parece que está bien, que controlo (me controlo) estoy contenta, porque me han alegrado la tarde Sinpalabras, Tara … M.M. Y siempre tiene que saltar la puñetera liebre por algún lado.

Nunca me ha gustado llevarme mal con los vecinos. Ni bien tampoco. Cada uno en su casa y Dios en la de los que lo dejen entrar.

Aunque es muy difícil no llevarse mal con alguien que no se lleva bien con la vida, con el aire puro, con sus hijos, con el presente, con el cielo, con los vecinos, con sus hijos, con la lluvia, con los transeúntes… las palomas, las cotorras (no los pájaros) las de la comunidad, los gatos, las flores, su primer ex, su segundo ex, su tercero, su ex jefe y... lo dejo aquí. Que no quiero estar escribiendo todo el día sobre ella. Mejor no menear el estiércol para que no huela tanto y se seque.