Llevo un rato aquí, pero no he podido publicar nada. Hoy he salido también. Mientras caminaba, tenía muchas ganas de llorar, quería darme la vuelta y regresar. Estaba desesperada.

Y de repente, una lucecilla brilló en mi cielo interior. No andaba sola, caminabais conmigo. Seguí adelante. Ahora os lo puedo contar.

Y es todo un premio. Muchas gracias.