La Coctelera

Categoría: Para leer

Sigo siendo esquizo

Por mucho que me duela, por poco que me lo crea, sigo siendo esquizo.


Las desgracias nunca vienen solas.


Tengo que ponerme al día con el blog, llamar a tres de amigas A.B., I.T. y M.N, tengo que ir al médico, a la peluquería y a una cita que espero sea importante... O por lo menos cambie un poquito el rumbo de cierta cosa.
Necesito toda la energía positiva posible, porque estoy segura que la necesitaré. Y tengo que tener la mente muy despejada y clara para cierto asunto.
Sé que tendría que hablar un poco más, últimamente sólo me apetece estar en silencio y escuchar alguna que otra canción especial.

M.M. tuvo un accidente de trabajo, sé que son gajes del oficio, pero digamos que su oficio  puede llegar a ser bastante peligroso.
Por la noche estuvimos varias horas hablando de cosas tristes, muy tristes, al final lloré, no por mí por supuesto. Lloré al darme cuenta de lo que puede llegar a sufrir una persona, y cuando digo sufrir lo digo en mayúsculas. Lloré por la injusticia de este mundo, pues este mundo tiene que tener humor negro seguramente, humor alemán como diría mi amiga I. (alemana claro). A este mundo le debe hacer gracia mofarse de los más débiles, de los más solitarios o necesitados. No merece que muchas buenas personas lo transiten arrastrando su pena, esas personas deberían tener un lugar en el que el que las palabras sufrir, pena, dolor, soledad, angustia, duda, llanto, desamparo, aislamiento, etcétera no existieran. 
Ayer fue un ... (iba a poner mal, pero no lo pongo) día.
Estoy deseando que lleguen los días de descanso para ir a T., me gustaría que fuese pronto, se me está haciendo eterno. Hay que desconectar ya y cargar las pilas.

Como decía el chiste: "Dios dame paciencia, pero dámela ya"

Nuestro corazón es como un jarrón

Dicen que "La vida es como un jarrón chino, es hermoso, pero si no la cuidas bien se rompe en miles de pedazos."

Pues lo mismo pasa con las personas a las que herimos o nos hieren.

¿Qué pasa si rompes un jarrón? Si tienes suerte podrás pegarlo, pero jamás quedará como estaba al principio.

Sí, hoy... ¡¡¡REVIENTO!!!


No voy a pensar en lo que escribo, ni lo voy a revisar, solamente quiero descargar toda esta rabia que se me está acumulando dentro.

Estoy muy cabreada, estoy bastante dolida, pero sobre todo estoy desquiciada.
¿Parezco tonta verdad? No me importa, ya estoy acostumbrada a parecerlo.

No nos confundamos, la gente que tenemos trastornos mentales NO SOMOS IMBÉCILES, no somos gilipollas, nos enteramos de las cosas aunque parezca que somos fáciles de engañar... Puede que callemos por mucho tiempo, a veces para siempre; tal vez no decimos todo lo que sabemos de esos y a esos que se hacen llamar amigos, familiares o compañeros de camino porque percibimos el dolor de otra manera.

En mi caso en particular, callo por no herir a los demás mientras me carcomo desesperadamente por dentro. Conociendo por ejemplo esas cosas que han dicho a mis espaldas o las mentiras y las excusas verosímiles de las que después me doy cuenta que son sólo un sutil e invisible "apártate que hoy no te necesito"... Pero por suerte o por desgracia yo puedo ver esa frase invisible que no llegan a decirme y la siento en el estómago como si me hubiese tragado una bomba encendida. Y sí, en estos momentos ESTOY REVENTANDO.
Apártate que no te pille, porque hace varias semanas que tengo un mal día.

"Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa."
Jacinto Benavente

No mientes el carnaval en el blog de sshh

¡Que dos semanitas llevo! Me he quemado dos veces cocinando, me han roto una ventana, a M. M. le han puesto una multa de tráfico de lo más estúpida (luz), pisé el cacharrito de cristal de "los niños" y lo hice pedazos, se me rompió un vaso en la mano, L. V. (La Jíbara) ha insultado a M. M. dos días seguidos cuando él llegaba  de trabajar, porque L. V. estaba bajo los efectos de las pastillitas que toma para celebrar el carnaval para aguantar toda la madrugada supongo.

Así que a mí que no me hablen de carnaval, sí de las fiestas de disfraces que hacen los niños y que disfrutan y viven con ilusión, pero el otro carnaval... el de la mayoría de los adultos es una fiesta de demonios, alcohol, drogas, descontrol, desprecio y excesos.

Acaba el 2008 y acaba este blog.

Sí, el blog estaba herido de muerte, aunque hace dos días se cumplieron 3 años desde que lo empecé.

Aquí acaba esta etapa, quiero dejar las tristezas, la pereza, la falta de metas, la nostalgia, la culpabilidad, el resentimiento, el dolor, la ansiedad, la negatividad y todo lo peor que me ha pasado no sólo desde hace 3 años, si no también aquello que creí haber zanjado, pues no puedo estar cada diciembre cerrando "la misma etapa".

Ha habido dudas, y las habrá, pero elegí un camino y no me arrepiento. Tal vez pensaré algún día en cómo les irá a los que todavía transitan el otro camino. Recordaré siempre a aquellos de los que me despedí en la encrucijada, pero sobre todo, está vez; tengo que perdonarme "lo que no cometí".

No creas que me iré muy lejos, estaré por aquí cerca... sshh

A modo de despedida dejo mis propósitos para el 2009:

Regular el sueño
Salir más de casa
Volver a soñar

La cantinela del psiquiatra

Siempre que visito al psiquiatra, cuando salgo de la consulta, me siento como un bicho raro. Suele repetirme siempre las mismas cosas, entre otras que tengo que buscar amistades ¡Cómo si eso fuera tan fácil!

Puede que él tenga muchísimos amigos, tal vez hasta le sobra alguno. Creo que tiene una idea equivocada, pues yo no soy una persona huraña si es lo que cree, es más, a mi me encanta hablar y que me cuenten cosas, me gusta mucho ayudar a la gente, pero sobre todo me gusta la fidelidad. Para mi ser amiga de alguien significa serle fiel, respetar a esa persona y valorarla, tenerle cariño y compartir ya sean momentos malos o buenos. Y por supuesto quisiera que esa persona sintiera lo mismo.
Desde hace unos años, con quienes he dado (menos dos) han sabido aprovecharse de mi y hasta de M.M. para después desaparecer de mi vida de un día para otro, en una ocasión literalmente. Es muy frustrante llegar a la conclusión de que la gente te utiliza y luego desaparece, que por lo visto jamás sintieron el afecto que por mi parte era sincero. No me relaciono con nadie, pero no soy un monstruo, quizá mi psiquiatra no valora 'la amistad por correspondencia', pero hoy por hoy, son las únicas con las que puedo contar.
La amistad no se puede buscar, simplemente se encuentra.

La foto pertenece a Pillot

Un sueño y un secreto de familia.

Hoy tenía pensado pasarme por los blogs de algunos amig@s de la coctelera y no iba a actualizar el mío. Lo que pasa es que al ver lo que M-n-rivers "ha escogido" especialmente para mi, se me ha puesto un nudo en la garganta y he empezado a recordar...

Hace años que no puedo escuchar el Claro de Luna de Beethoven sin que se me salten las lágrimas, M. M. alguna vez ha tenido que abrazarme para tranquilizarme después de escuchar esta pieza. Y es que hay tanto detrás de esa obra para mi que es casi imposible resumirlo en unas pocas palabras, aunque lo intentaré.

Durante mucho tiempo me refugié en la música, pues era y es una forma de escapar de este mundo, sé que muchas personas me entienden, era una puerta invisible de escape. Cuando me sentaba al piano, yo no necesitaba en ese momento absolutamente a nadie, pues todas las sensaciones y sentimientos se quedaban en la habitación flotando en forma de notas musicales y me daban vida. Allí estábamos H. S. (pues como es lógico bauticé a mi amigo como se merecía) y yo. Los libros de partituras siempre estaban cerrados, pues
tenía (supongo que la seguiré teniendo) una muy mala manía de aprender de memoria todas las obras que interpretaba. Más de una vez me llevé una buena reprimenda de mi profesor por hacerlo, pero no podía evitarlo. Y no es por una buena razón es que soy muy lenta leyendo. He tocado piezas de diferentes autores y el que más me ha llenado ha sido Beethoven. Con sus obras, sentía que podía expresar la música desde el fondo de mi alma. Era como si Ludwig y yo hablásemos el mismo idioma, parecía casi mágico poder tocar el piano, muchas veces de pequeñita ya lo había soñado. Y el sueño se hizo realidad. Pero (siempre hay un pero) la envidia, los celos y la ignorancia pueden llegar a acabar con cualquier cosa y en este caso acabaron con H.S. de una manera cruel y dolorosa para mi. No quisiera tener que contar como salió de mi vida, pero si quiero dejar claro que fue una venganza, y como se suele decir las venganzas se sirven en frío, por lo tanto sería un postre y para entendernos mejor el postre se lo sirvieron "otros" mientras yo estaba hospitalizada.
H.S. desapareció de mi vida y también un "secreto de familia" que yo guardaba en su interior. Pues yo tenía dentro del piano, entre las cuerdas, un pequeño sobre con "algo" dentro. Eso, jamás se lo he podido contar a nadie (excepto a M. M). Y muchas noches, me he preguntado si la persona que se quedó con el piano habrá encontrado y leído aquello. Sé que nunca lo sabré.
Después de aquel mal trago, solía colarme en tiendas de pianos y con la excusa de que iba a comprar uno, empezaba a probarlos, aunque lo único que deseaba era poder
tocar. Con el tiempo, me fue dando vergüenza volver a entrar en aquellos sitios y nunca más he vuelto a tocar. Pero siempre que escucho el Claro de Luna, no puedo dejar de sentir un nudo en la garganta y un ardor en los dedos.