La Coctelera

Categoría: En mi cabeza

Curvas en el camino de la vida

Estoy un poco confusa, por no decir bastante. Últimamente le doy muchas vueltas a la cabeza, estoy reflexionando sobre cosas de la vida que parecen no tener nada que ver las unas con las otras. El tema es complicado para explicarlo aquí. No es que sea difícil de definir, lo que pasa es que yo no quiero decir según que cosas en el blog...

Sé que este año va a ser un año de limpieza, limpieza en todos los sentidos. En cuanto empezó el año lo supe, y no me he equivocado hasta ahora. Enero se llevó literalmente a N. V. la noche de reyes, mientras los magos dejaban regalos a la mayoría la muerte se llevaba a N. V., quién sabe si eso no fue también un presente. Después vino febrero y con él se fue M. V., ya me lo había dicho mi amiga A. B. así que aunque no acepté la perdida de M. V. ahora sé que tenía que salir de mi vida para que yo me centrara y pudiese aguantar lo que se me ha venido encima.
Marzo está siendo, hasta ahora, el mes más rarito del 2009. La muerte de D.I. y la desaparición de I. C.
Con el panorama como está, es normal que yo no tenga ganas de sentarme en el ordenador, y me paso el día limpiando, mientras le doy vueltas a la cabeza. He tirado papeles que tenía guardados desde hace más de tres años, he sacado cosas de los armarios ¡Hasta en sueños! y la lavadora me acompaña con su retahíla.
M. M. ha llamado un par de veces a casa de S. M, no cree que sea lo que la mayoría piensan, pero los diarios y las noticias ya le han juzgado. Por primera vez desde que lo conozco F. N. ha hablado en tono serio y es que no es para menos, las cosas según él "pintan mal".

Sí, hoy... ¡¡¡REVIENTO!!!


No voy a pensar en lo que escribo, ni lo voy a revisar, solamente quiero descargar toda esta rabia que se me está acumulando dentro.

Estoy muy cabreada, estoy bastante dolida, pero sobre todo estoy desquiciada.
¿Parezco tonta verdad? No me importa, ya estoy acostumbrada a parecerlo.

No nos confundamos, la gente que tenemos trastornos mentales NO SOMOS IMBÉCILES, no somos gilipollas, nos enteramos de las cosas aunque parezca que somos fáciles de engañar... Puede que callemos por mucho tiempo, a veces para siempre; tal vez no decimos todo lo que sabemos de esos y a esos que se hacen llamar amigos, familiares o compañeros de camino porque percibimos el dolor de otra manera.

En mi caso en particular, callo por no herir a los demás mientras me carcomo desesperadamente por dentro. Conociendo por ejemplo esas cosas que han dicho a mis espaldas o las mentiras y las excusas verosímiles de las que después me doy cuenta que son sólo un sutil e invisible "apártate que hoy no te necesito"... Pero por suerte o por desgracia yo puedo ver esa frase invisible que no llegan a decirme y la siento en el estómago como si me hubiese tragado una bomba encendida. Y sí, en estos momentos ESTOY REVENTANDO.
Apártate que no te pille, porque hace varias semanas que tengo un mal día.

"Cuando no se piensa lo que se dice es cuando se dice lo que se piensa."
Jacinto Benavente

Ni en sueños...

Hoy he soñado que Elvis estaba vivo, trataré de explicarlo porque los sueños suelen ser raritos.
Es como si estuviese muerto, pero hubiese venido al mundo de los vivos por un día, y claro... El mejor sitio para pasar el día "de vivo" era en mi casa (mejor dicho la de mis padres).

Él me pedía que lo acompañase al piano, porque quería cantar una canción.


Entonces yo levantaba la tapa del piano (mi piano) y me daba cuenta de que aunque el piano brillaba y parecía completamente nuevo la mayoría de las teclas estaban rotas, hundidas y no podía tocar.
(No es la primera vez que sueño que está roto).

Me quedaba muy triste y él me decía:

- A veces repetimos tanto una cosa, que aunque nos guste, llegamos a odiarla. Es lo que me pasó con...- y se ponía a cantar
Are you lonesome tonight, pero a la vez lloraba.

Yo esperaba a que terminara y entonces le decía que él siempre ha estado solo, que nadie ha
comprendido que era una persona normal, que a nadie le han importado nunca sus sentimientos, que ahora es un espíritu solitario en busca del amor que no llegó a tener en vida. Entonces él sonreía y sacaba una de sus famosas capas en la que nos envolvía a ambos.


Así, que ¡he visto a Elvis!, pero sigo sin poder tocar el piano... ni en sueños.

ARE YOU LONESOME TONIGHT

Are you lonesome tonight,
Do you miss me tonight?
Are you sorry we drifted apart?
Does your memory stray to a brighter sunny day
When I kissed you and called you sweetheart?
Do the chairs in your parlor seem empty and bare?
Do you gaze at your doorstep and picture me there?
Is your heart filled with pain, shall I come back again?
Tell me dear, are you lonesome tonight?

I wonder if you're lonesome tonight
You know someone said that the world's a stage
And each must play a part.
Fate had me playing in love you as my sweet heart.
Act one was when we met, I loved you at first glance
You read your line so cleverly and never missed a cue
Then came act two, you seemed to change and you acted strange
And why I'll never know.
Honey, you lied when you said you loved me
And I had no cause to doubt you.
But I'd rather go on hearing your lies
Than go on living without you.
Now the stage is bare and I'm standing there
With emptiness all around
And if you won't come back to me
Then make them bring the curtain down.

Is your heart filled with pain, shall I come back again?
Tell me dear, are you lonesome tonight?

Las fotos pertenecen a: sashamd y Wrote

Algunos derechos reservados

Personas desteñidas

Dicen que cuando se conoce a una persona es por algo, pero nadie me ha aclarado jamás que significa ese 'algo'. Quizá los caminos se cruzan para que aprendamos de la otra persona y que al mismo tiempo esa persona aprenda de nosotros, tal vez compartir con ese alguien nuestros momentos será importante para escribir los renglones de nuestra propia historia, aunque puede que no sea ninguna de las dos cosas anteriores.

Intento pensar en la gente que he conocido a lo largo de mi vida, personas que no me aportaron nada bueno y personas que me gratificaron con su amistad. Hoy todas están en el mismo sitio, ahora ya son sólo como viejos atardeceres que se fueron destiñendo sin remedio.
Es curioso, a veces sueño con individuos de los cuales tuve las últimas noticias hace dieciséis años, otras con personas que murieron ¿Qué pensarían si lo supiesen? ¿Habrán soñado conmigo alguna vez?



Tampoco fue para tanto ¿Verdad?

De repente una cree que ha decepcionado a
alguna persona y entonces lo peor es darse cuenta que ha sido todo por
una tontería, por dos tonterías, por cuatro palabras, por algunos
números.

Ojala se pudieran borrar determinados trazos de nuestro pasado, ojala se pudiera desaparecer sin dejar rastro, ojala nunca hubiese dejado
volar 'aquellas palabras'.



¿Qué pensará de mi? ¿Se dará cuenta de que fue una niñería estúpida? ¿Sabrá que era yo la que se ocultaba tras aquella máscara?
Creo que nunca lo sabré. Hace meses que me reconcome por dentro.
Las cosas buenas y sinceras ¿pesaran lo suficiente como para fenecer las cuentas de mi conciencia?
Que malo es sentir vergüenza y no poder desaparecer para siempre. Que triste es no saber si alguna vez supo que era yo. Que desagradable no
comprender de que tal vez sólo es algo que está en mi cabeza.

Por un tiempo, no publicaré (Gracias por todos los comentarios y por estar ahí)

Cuando la respuesta es más dura que la pregunta, cuando te acuestas para dormir y miles de voces empiezan a hablar alrededor, aunque ni el gato las oiga, es en ese preciso momento en el que la transición se hace latente y mi mente se queda deambulando como un globo lleno de helio queriendo alcanzar un cielo que ya no existe mientras se aleja de mi cuerpo que intenta tomar las riendas "esta vez".

Soporto las mentiras de los demás... hasta que me sorprendo auto mintiéndome.

Lo mío no son las relaciones "humanas", algunos días, me he sorprendido recordando a L.L. (que murió de vieja por lo visto) o a L.T. (a la que hecho de menos tantos días) o a E.C.(el primer loco que atacó a mi hermana) y después de pensar en todos ellos, entonces pienso en "sus dueños".

Pero cuando recuerdo a los que no "ladran", ni "pían", ni "arañan"... ¡Me desarmo! Me culpo de que ni el cariño, ni el tiempo, ni la distancia, ni la experiencia, ni los consejos, ni el valor de lo que sé que puedo hacer, me valgan para ¡APRENDER! Y tengo algo a mi favor, soy bastante paciente, así que me aplicaré el cuento:

"La PACIENCIA podrá ver cosas que sólo la ESPERANZA está imaginando" Sshh

No me gusta decir: "¡Lo sabía!"... pero es que ¡LO SABÍA!

Estas hablando de lo que sea, con alguien que crees que te conoce y al o a la que crees conocer, pues nadie puede presumir de tener el privilegio de saber lo que pasa por cabeza y corazón ajenos y antes de un minuto en menos de dos frases la conversación cambia hasta límites insospechados.

Ese es el misterio de las conversaciones:

-¿Te acuerdas de cuando cogiste aquel gato que habían atropellado?- Me pregunta L.R.- Aquel por el que nadie daba dos duros,- ahora serían euros- que los primeros días M.J., tu prima, siempre iba a verlo, hasta que se le pasó la novedad ¡claro!.

-Sí, me acuerdo que lo escondí en la casita del refugio, que sólo iba por la noche a ponerle la comida para que mi abuela no sospechara nada.-Me da por sonreír

-¿Tú fuiste la que una vez metió en la conejera aquellos gatillos?- Sigue preguntando.

-Sí, fuimos mi padre y yo, a la coneja se le habían muerto las crías, pero seguía teniendo leche…- Claro que me acuerdo, y de cómo mi abuela le preguntó a mi padre “si no se había muerto ningún conejillo” que hubiese jurado que sí.

-Y aquella vez que durante las fiestas viste un perro abandonado en la carretera y te lo quedaste o el otro lleno de pulgas que metiste en la bañera y que a tu hermana casi le da algo…

Llegado a este punto de la conversación, sospecho, pienso mal, el estómago se me encoge, sé que no terminará bien.

-Lo que no entiendo es para que te hiciste vegetariana, una cosa es que te gusten los animales, pero comer hay que comer de todo…

-Bueno ya lo sé, eso pasó- Digo queriendo decir " ¿Y eso a qué viene ahora?"

-Y de qué te valió todo lo que hiciste-

¡Lo sabía, estaba segura que con algo me tenía que salir!

-¿De que te valió a ti L. R.?- Pregunto a la defensiva

-¿A mí? De nada, ya ves- Contesta sarcástica.

-Pues a mi de todo lo contrario,- Me da por no sonreír. soy la suma de todas aquellas experiencias, quizá el resultado no sea tan bueno como yo quería, tampoco sé hasta que punto mi vida sería diferente de no haberme restringido la carne todo aquel tiempo.

-Si ya te lo decíamos todos, que no hicieras tonterías, que los ricos se lo pueden permitir…

-A día de hoy ya no me arrepiento de lo que hice. Quizá no lo hago por una razón: que estoy bien.

Lo demás no tiene importancia, lo que me dijo después, lo que no le dije yo. Antes gastaba mucho tiempo en intentar convencer a los demás, ahora me controlo un poco más y los dejo hablar y hacer. Yo jamás compartiré su punto de vista ni ellos el mio, y seguiré con la mosca detrás de la oreja.

3ª parte ÉL NORTE ELLA SUR

Es curioso como aprendemos a guardar secretos desde temprana edad ¿Por qué hay niñitos que tienen “orejas” y otros no? Es increíble, más que curioso ¿Por qué no recuerdan los “mayores” que las personas con cinco, ocho o diez años de vida no son sordas ni estúpidas y saben atar cabos? Es extraño más que increíble, pero no llego a comprender por qué aquel día mientras en la TV (en blanco y negro) el Coyote se estrellaba al lado del Correcaminos, una de las hijas escuchó que él se había acostado con una tal G. ¿Por qué sus hermanas que estaban a su lado no lo oyeron? A partir de entonces, solía tener la sensación de que su familia era como un árbol de cristal, con tantas flores como miembros eran y pensaba que las flores no viven eternamente en los árboles. Ella veía los “pétalos de su padre” volar lejos, la sacudía un temblor interno cuando escuchaba el nombre de G. y miraba a su madre cuando regresaba de “sacar las castañas del fuego” cerrando bolsas en una fábrica de una ciudad contigua a la suya. Ninguno de ellos imaginaba que “la niña” sabía algo y que ese algo podía ser todo.